Robots Aspiradores

Robots Aspiradores

767
0
Compartir

La expresión “hacernos la vida más cómoda” se atribuye a aquellos avances que toman las riendas de incomodidades propias del lugar en el que vivimos todos, o varios de nosotros. Nuestra vida personal está servida con sus incomodidades, y de ellas tenemos que hacernos cargo cada uno, pues la tecnología nos ha facilitado el que podamos preocuparnos solo por esos detalles de vida, y no por la distancia, el tiempo, la higiene o la limpieza, aspectos inherentes al día a día. No hay que olvidar que la vida no son estos aspectos, sino todo lo que ocurre cuando los solucionamos.

El último miembro de esta familia de soluciones lleva más de una década creciendo en versiones y mejorando su idea inicial. Ha dejado claro que fue un acierto y no una curiosidad pasajera. Hablamos de los robots aspiradores. Y, si estás buscando uno para tu casa, lo mejor es que tengas en cuenta todo aquello en lo que sus creadores pensaron que podrían ayudarte.

En primer lugar, recuerda que este aparato desarrolla muy bien una tarea, pero solo una. Según cómo organices tus rondas de limpieza, así adaptarás las del robot aspirador. De la mezcla de estas dos premisas nace la ventaja favorita del usuario: esa única tarea (la limpieza regular del suelo) puede salir de tu ronda de limpieza, pues los robots aspiradores son programables, de modo que limpiarán el suelo cuando se lo indiques, pudiendo ser, por ejemplo, en el tiempo en que estás trabajando. Con cuánta frecuencia queremos que limpie, si queremos que la pasada sea durante más o menos tiempo, o incluso si queremos que se encargue de distintos espacios de la casa en distintos días, todo esto puede programarse y despreocuparnos. Por supuesto, cuantos más de estos puntos cumpla el aparato, su precio irá aumentando proporcionalmente.

Ahora bien, si quieres estar contento con el modelo que compres, otra de tus preguntas debe ser: ¿tu casa se lo pone fácil al robot aspirador? Por muy bien que realice su tarea, es importante que nuestro espacio sea adecuado para que el robot lo cubra por completo, o la mayor parte posible. Hemos de contar con la altura del robot, que, aunque escasa, puede impedirle acceder bajo algunos muebles; o su diámetro, que le impedirá entrar en algunos rincones. Pensemos cuántos de estos espacios hay en la superficie que queremos limpiar, y estaremos ayudando a la efectividad de esa limpieza. Una buena manera de aprovechar la tarea del robot si tenemos muebles bajos o tapando algunas zonas, es programar una de las pasadas con esos muebles cambiados de sitio, dejando el suelo bajo ellos al descubierto, libre para el movimiento del robot aspirador. Esto también puede convenir si tenemos algún elemento como alfombras, con las que el robot aspirador se encuentra y puede que no logre subir encima. O bien quitarlas en cada programa, o en un programa especial, o bien hacer un ligero doblez que sirva de rampa de acceso para nuestro eléctrico ayudante.

Según aumentemos de modelo, encontraremos un perfeccionamiento mayor de su punto más fuerte: el sistema de mapeo. Se trata del método mediante el cual el robot aspirador puede idear una ruta que limpie todo el espacio posible en el menor tiempo. Mientras que los más sencillos no diseñan una ruta real, sino que aleatoriamente recorren el espacio delimitado, haciendo un barrido más o menos exhaustivo, los modelos más avanzados realizan una vez el mapeo del espacio disponible para la limpieza, y establecen el recorrido más cercano al óptimo, el cual mantienen en su memoria y reproducen con cada sesión. En estos modelos, podemos incluso encontrarnos sistemas para salvar obstáculos que no estaban en el mapa original, como pueden ser las mascotas, los juguetes o incluso una silla que olvidemos recoger. Por supuesto, podemos ordenar al robot una ronda de limpieza fuera de su programa, para que limpie el espacio que vaya encontrando, no el que tiene en la memoria.

Donde hay suelo, hay suciedad. Pero, tanto suciedad como suelo dependen de quienes lo utilicen. Caer en la cuenta de los materiales que se depositan en nuestro suelo nos ayudará

mucho a la hora de escoger un modelo de robot aspirador. El pelo de las mascotas, la actividad de un bebé, la cercanía de la casa a una zona con frecuente polvo o barro, o algo tan simple como el número de pies que pasan diariamente por el suelo, han de formar parte de las características que valoremos. Son diez años de avances, así que existen robots específicos para algunos desperdicios habituales, como el pelo de perro y gato.

Sea cual sea la gama que estés barajando, puedes estar tranquilo con varios puntos: no se agota la batería, pues cuando está cerca del mínimo automáticamente se dirige al cargador y se ensambla a él; no se caerá por las escalera, pues siempre cuentan con un sistema anticaídas; por último, lo más probable es que le acabes poniendo nombre como a una mascota más. Dentro de estas características de serie, la autonomía varía entre modelos, con una media de una hora y media, y también es variable la capacidad del depósito, por lo que conviene revisarlo con cierta frecuencia, si nuestro modelo no incluye un aviso de llenado.

Busques el aparato que busques, no olvides que lo más importante es siempre el usuario. Vernos con una ventaja como esta frente al mantenimiento diario tiene que recaer en una victoria a favor de nuestro tiempo libre, o del tiempo que queramos ocupar, sea como sea, de que el tiempo de nuestro día sea para nosotros.

Compartir
Siguiente artículoAccesorios Robot Aspirador
Busco las mejores opciones en cuanto a calidad y precio se refiere, separo el grano de la paja para que comprar tu robot aspirador sea un trabajo mucho más fácil. Mi mayor interés es que ahorres tiempo y dinero para que te encante leerme y vuelvas siempre que lo necesites.

Sin comentarios

Dejar una respuesta